lunes, 30 de diciembre de 2013

Educación Financiera: LOS PROBLEMAS DE DINERO NO SE RESUELVEN CON DINERO



¿LOS PROBLEMAS DE DINERO SE RESUELVEN CON DINERO O CON UN CAMBIO DE MENTALIDAD?


Sé que para conseguir algo distinto es preciso antes ser una persona distinta y hacer cosas diferentes. Cualquier ámbito de nuestra vida mejora cuando nosotros mejoramos, pero no antes. Siempre en este mismo orden. El dinero no es ajeno a esa regla. De modo que para que nuestra economía cambie, antes tendremos que «cambiar» nosotros. 

Estos apuntes tratan sobre ese cambio personal y sobre hacer cosas diferentes.

¡Cuántas veces hemos deseado que nuestras  circunstancias mejoren sin mejorar antes nuestra mentalidad!. La ley del orden nos enseña que «somos nuestras creencias». Y que no se pueden forzar las circunstancias externas para convertirlas en lo que uno no es. La pregunta que cualquiera deberá formularse tarde o temprano es: ¿concuerdan mis creencias con mis deseos?

Es paradójico pero las personas que más necesitan cambiar precisamente son las más reacias al cambio, las más inflexibles. Tal vez piensan que cambiar sus opiniones sea un síntoma de debilidad. A la vez, se sienten incómodas cuando escuchan que es su propia inflexibilidad lo que les separa de lo que desean.

En realidad, no creo que existan problemas, sino soluciones que no gustan. Nuestros problemas, desde luego, no están en el mundo sino en las percepciones de la mente que lo contempla. Y las soluciones definitivas a los problemas de dinero requieren desaprender todo aquello que ha demostrado no funcionar hasta la fecha.

Está dicho que cada vida es un reflejo de las decisiones, hábitos, elecciones, creencias, emociones y comportamientos que han conducido justo hasta el momento presente. Y mientras quede alguien que crea que sus problemas de dinero no tienen nada que ver con su mentalidad y comportamiento, habrá sufrimiento por asuntos de dinero.

¿Sabias que los problemas económicos no están causados por el dinero sino por los patrones mentales sobre él? La economía personal, en condiciones normales, es el reflejo de patrones mentales, de decisiones y conductas. He concluido que el dinero, en realidad, se hace en la mente.

Casi todo lo que una persona promedio sabe sobre el dinero se basa en opiniones condicionadas que ha ido acumulando a lo largo de su vida. El éxito económico es una clase de programación mental (cifras con muchos ceros) y el fracaso económico es otra clase de programación (cifras con pocos ceros). En ambos casos, todo se reduce a la clase de software o programación instalada en el cerebro: un programa perdedor o uno ganador en el juego del dinero.

Lo que sigue es una lista de las mayores mentiras sobre el dinero que he escuchado.

Son mitos sin fundamento, supersticiones y prejuicios. He comprobado que hay más problemas ocasionados por «lo que uno sabe y no es cierto» que por lo que no sabe. He aquí algunas (no todas) de esas creencias irracionales sobre el dinero: 

“no me interesa el dinero, no puedes ser rico y espiritual, para hacerse rico hay que trabajar mucho, pobre pero honrado, es más noble y espiritual ser pobre, los ricos son gente mala, no puedes divertirte y ganar dinero, no soy bueno con el dinero, si yo gano es que alguien pierde, no hay suficiente dinero para todos, el dinero no es importante, el dinero corrompe, cuanto más ganas más impuestos pagas, el dinero no da la felicidad, el dinero es sucio... Sólo el hecho de mencionarlo y escribirlo, me agota. ¿Entiendes ahora por qué hay tantos problemas económicos?
Si te has reconocido en alguna de estas creencias, no te incomodes, no te culpabilices; en realidad lo importante no es lo que has creído hasta este día, sino lo que elijas creer de ahora en adelante. Seamos claros en esto, yo creo que es perfectamente compatible el que te vayan bien las cosas y hacer un gran bien a los demás.

Las personas, por lo general, no relacionan sus creencias con el dinero porque les parecen ¡cosas desvinculadas!

Mi deseo es contribuir a la formación financiera de las personas para aliviar el sufrimiento por motivos económicos. Este libro también trata sobre el cambio que el mundo está experimentando y que nos pide una nueva mentalidad porque sé que cuando cambian las reglas del juego es preciso reajustar el modo de jugarlo. ¿Conoces las reglas de la nueva economía?

Ahora mismo, existen millones de personas en todo el mundo —que tienen un sueldo pero no tienen una vida— suspirando por conquistar la libertad financiera, deseando deshacerse de su ocupación y crear un nuevo estilo de vida con significado.

Creo que todos necesitamos, ya lo manifesté en su día, una sacudida, un shock para despertar del sueño que mantiene a tanta gente atada a un empleo que no aman, que no les hace ni libres ni ricos. Pero no es mi intención  ofender a nadie que lea estas líneas, ni imponer mis opiniones a las suyas. Por favor, pido que nadie se tome lo que está a punto de leer como un asunto personal. Por mi parte, me comprometo a escribir sobre el dinero a las claras y sin rodeos.

Cualquier cosa que desees conseguir llegará después de un proceso de sustracción, no de adición. No busques la libertad financiera, mejor deshazte de todas las barreras que has levantado entre tú y ella. Desarmados los obstáculos nada os separará ya.

Voy a hacerte una confesión. (Testimonios del Autor RAIMON SAMSÓ libro: El Código del Dinero)

Mis ingresos, en la actualidad, no provienen de mi educación convencional. Mi actual libertad financiera tampoco es fruto de mis estudios universitarios. Los años que pasé estudiando macroeconomía, matemáticas financieras, estadística, econometría, historia económica o derecho mercantil no me han hecho ganar ni un euro en toda mi vida. Lástima de tiempo.

Confieso que lo que aprendí sobre el dinero, y merece la pena saberse, no me lo enseñaron en la universidad donde me licencié en ciencias económicas—, y tampoco en las tres empresas multinacionales donde ocupé cargos financieros, o en los tres bancos en los que trabajé. En realidad, el Código del Dinero lo aprendí creando mi propio sistema de ingresos múltiples.

Paciencia y disciplina infinitas son las actitudes más rentables.

La clave, como siempre y en todo, está en amar y disfrutar del proceso. Si las metas son importantes, el proceso aún lo es más. El gran regalo de la vida es en quién te conviertes mientras persigues tus metas. Con el dinero sucede igual, consigues más si no te enfocas en hacer dinero sino en disfrutar mientras sirves a las personas. Si lo planteas así, ten por seguro que el dinero llegará sólo.

El secreto para conseguir dinero no es perseguir el dinero.

Cuando no necesitas dinero de un modo apremiante es mucho más sencillo crear riqueza. Cuando lo necesitas de inmediato tus posibilidades se reducen y todo lo que puedes hacer es trabajar por dinero. Por eso suelo decir que la prosperidad económica no se consigue en un trabajo sino fuera de él.

La prosperidad es un efecto y su causa son las creencias sobre el dinero y la educación financiera. Todo aquel que aprenda cómo activar las causas de la prosperidad, conseguirá inevitablemente riqueza material. «Dentro de cada vida se hallan las causas de lo que entra en ella» (F. W. Sears, autor de Cómo atraer el éxito).
Es cierto, el dinero ama a quien ama el proceso, no a quien ama el resultado. Lo primero es la causa y lo segundo el efecto. Una estrategia centrada en los efectos es tan absurda como esperar ganar la lotería sin haber comprado un billete.

El dinero es el efecto inevitable de activar sus causas. ¿Las conoces?

Deberían enseñarnos de pequeños que éste no es un mundo de cosas sino de «ideas solidificadas». Que la realidad es una emanación de la mente. Y todo lo que ocurre en el mundo material antes ha sido creado en la mente individual o colectiva. «Si lo ves en tu mente lo verás en la realidad», pero si no puedes crearlo en tu mente no estará en ningún lugar. Si, «los pensamientos son cosas», repítelo conmigo para no olvidarlo. El dinero también es una idea, un concepto, así que deberás crearlo antes en la mente. Puesto que tienes la capacidad de crear pensamientos puedes crear riqueza.

¿El dinero es una idea? ¡El dinero es una idea!

Parece un juego de palabras ingenioso pero no lo es. Es un concepto sólido, casi puede tocarse porque es real. El dinero es un amplificador de tus creencias, expande aquello que ya está en ti. Si tu programación proviene de una mentalidad pobre, el dinero escasea; si tu programación proviene de una mentalidad rica, el dinero abunda.

El dinero revela la idea que tienes del mismo, ni más ni menos. Permíteme la siguiente metáfora: las personas llevan incorporado un «termostato mental» que marca el límite máximo sobre el dinero que se permiten a sí mismas. ¿Qué «temperatura económica» marca tu termostato? Es fácil averiguarlo: examina tu declaración de renta, tus extractos bancarios, las cifras de tus ingresos... No te pongas excusas en esto, son el «termómetro» que señala tu límite interior.

Pensamientos pobres, comportamientos pobres, resultados pobres. Pensamientos ricos, comportamientos ricos, resultados ricos.

Algunas personas afirman: «El dinero no es importante». Estoy de acuerdo y, a la vez, no lo estoy. Tengo argumentos para ambas tesis: para quienes dicen que sí lo es y para los que dicen que no lo es.

Para quienes dicen que el dinero no es importante:

Por lo general, lo afirman personas que viven con lo justo y hacen ese comentario con un suspiro. Sus creencias se reflejan en su economía y no disponen de suficiente dinero porque para ellas «no es importante». Yo me pregunto: ¿cómo podrán conseguir aquello que no valoran? Porque cuando declaran que algo «no es importante», lo que hacen es alejarlo de sí mismas.

Tengo unas preguntas para quienes afirman que el dinero «no es importante»: si no lo es, entonces ¿por qué pasan 40 horas, o más, a la semana en un empleo durante 40 años o más?, y ¿por qué aceptan una nómina a final de mes? Si no es importante, entonces es que no es necesaria... ¿o sí? ¿Ves como sí es importante? Dos preguntas adicionales para quienes aún no lo tengan claro. Una: ¿Si mañana dispusieran de cien millones de euros, harían lo mismo de la misma manera y durante las mismas horas al día? Dos: ¿Si les quedaran cinco años de vida seguirían haciendo lo mismo?

Para quienes dicen que el dinero sí es importante:

Por lo general no desean pasarse la vida trabajando para ganarlo. Dado que no desean estar siempre pendientes del dinero, resuelven ese tema de una vez por todas. Zanjan esa cuestión cuanto antes y pasan a disfrutar de la vida. Aprenden las reglas del juego del dinero y las aplican. Se forman financieramente. Hacen los deberes y no esperan a última hora para prepararse el examen. Como es un asunto importante para ellos, lo resuelven pronto y luego se  dedican a vivir.

Sir Richard Branson, creador del imperio Virgin, afirma que todas las personas que se acercan a él le preguntan cuál es su secreto, cómo gana dinero, pero lo que Branson percibe es que en realidad lo que la gente quiere saber es cómo ellos pueden ganar dinero, ya que, según él, todo el mundo quiere ser millonario. 

La respuesta que les ofrece es la siguiente: «Intento pasarlo bien. ¿De qué sirve pasar todo el tiempo trabajando hasta quedar agotado? La diversión te refresca y es estimulante a nivel espiritual.

Saber reírse, amar y apreciar a los demás es de lo que trata la vida». Gracias Mr. Branson por aclararlo. No nos engañemos, el dinero no es importante para lo que no lo es y es importante para aquello que sí lo es. (Tomado del Libro: El Codigo del Dinero, Raimon Samsó) 


Declaro éxito en tu vida!
Alberto Guzmán

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